
Sustituir las lámparas de su horno de vidrio sin complicaciones
No hay nada peor que tener que detener la maquinaria para realizar mantenimiento, solo para descubrir que los nuevos elementos calefactores no encajan adecuadamente. Se trata de un conector que parece encajar perfectamente, pero en realidad no es así. De repente, lo que parecía una solución rápida se convierte en una jornada entera de inactividad.
Hemos visto esto miles de veces. Por eso diseñamos nuestras lámparas de infrarrojos de cuarzo para que sean reemplazos ideales. Ya sea que utilice conectores estándar o algún tipo de interfaz especial de hace veinte años, nuestras lámparas se adaptan perfectamente a su equipo actual.
Sin necesidad de adivinar ni de intentar “hacer que funcione”.
La mayor parte de los problemas ocurren durante la fase de conexión eléctrica. Si los extremos de la lámpara no encajan perfectamente en los conectores, se producirán arcos eléctricos o el calor no se distribuirá de manera uniforme en el vidrio.
Nosotros nos encargamos de todo esto, así usted no tiene que preocuparse por el chasis del horno ni por volver a conectar los cables del panel de control. Solo tiene que sacar la lámpara antigua, insertar la nueva y seguir trabajando. Es tan simple como eso.
Ahora, hablemos del calor. Utilizamos cuarzo porque puede soportar los cambios bruscos de temperatura sin romperse. Estas lámparas emiten energía infrarroja de onda corta, lo que significa que el calor se distribuye en el vidrio mucho más rápido que si simplemente se soplara aire caliente alrededor del mismo.
Pero tenga en cuenta algo: las lámparas de cuarzo de alta potencia se calientan mucho. Si decide aumentar la potencia para acelerar la producción, asegúrese de que sus ventiladores y rejillas de enfriamiento puedan manejar esa carga adicional. No quiere terminar derritiendo los conectores.
Al final, la consistencia es lo más importante en un horno de vidrio. Una pequeña imperfección en la zona de calentamiento crea un punto frío, y eso genera estrés en el vidrio.
Dado que nuestras lámparas encajan perfectamente en los mismos lugares que las antiguas, el calor se distribuye exactamente donde debe estar. Así, puede mantener su perfil térmico ideal, sin tener que pasar horas recalibrando toda la línea de producción.