
En un suelo frío de un taller o en un garaje con corrientes de aire, los calefactores convencionales siempre tienen que luchar contra dificultades. Emiten aire caliente que asciende y se dispersa antes de llegar hasta usted. Como resultado, la temperatura no es uniforme, los costos de energía son altos, y además, hay una sensación de frío en las herramientas y en las juntas.
Cambie a un calentador eléctrico de tipo tubular con tecnología de infrarrojos. De esta manera, el calor se distribuye de forma directa, calentando a las personas y objetos de forma efectiva. Sentirá el calor en cuanto entre en el área iluminada por el calentador, y así evitará desperdiciar energía en espacios vacíos.
¿Qué es importante?
El calor infrarrojo proviene de un tubo de cuarzo sellado o de un elemento de fibra de carbono que convierte la electricidad en radiación de onda larga. En un calentador eléctrico típico de 1.5–3.0 kW, la temperatura del elemento alcanza los 800–900°C. Esto permite que el calor se propague en línea recta, sin depender del movimiento del aire.
La forma tubular del calentador concentra el calor, y el reflector dirige el mismo hacia adelante. Así, se obtiene una zona de calentamiento definida, en lugar de un calor difuso. Muchos modelos incluyen un termostato integrado para mantener una temperatura constante, además de funciones de seguridad como protección contra vuelcos y corte automático en caso de sobrecalentamiento.
¿Por qué funciona bien donde se necesita?
Este tipo de calentador es ideal para espacios donde las personas entran y salen constantemente: mesas de trabajo, áreas de servicio, patios cubiertos y entradas. El calor llega al lugar exacto donde uno se encuentra, por lo que se calienta rápidamente.
Dado que el calor está dirigido, se evitan las zonas frías que ocurren con los calefactores de área amplia. Además, se evita desperdiciar energía en techos y paredes. En la práctica, esto significa un calentamiento más rápido, menos corrientes de aire y costos operativos más bajos. Para mayor comodidad, el calor suave ayuda a relajar los músculos y a reducir la rigidez, lo que hace que las mañanas frías sean más soportables sin necesidad de calentar toda la habitación.
Detalles prácticos
Los calentadores infrarrojos funcionan mejor en espacios abiertos o semicerrados con buena circulación de aire. En habitaciones cerradas, podría haber algo de sequedad localizada. La instalación es sencilla: elija un modelo adecuado para el ambiente y asegúrese de que no haya materiales inflamables cerca del calentador.
La mayoría de los calentadores eléctricos de tipo tubular se conectan a un enchufe estándar. Pero si se utiliza una potencia más alta, es recomendable utilizar un circuito dedicado. Tenga en cuenta que el tubo se calentará bastante, por lo que debe colocar el calentador en un lugar elevado o lejos del tráfico de personas. Utilice el soporte incluido para ajustar la altura del haz de calor.