
¿Por qué su invernadero sigue estando frío? (Y cómo solucionarlo realmente) Si alguna vez ha intentado usar un calentador común en un invernadero, sabrá cuán difícil es. Lo enciende, el aire se calienta por un momento… y luego, ¡puf! Todo el calor se escapa por el techo. Es una pérdida de energía, y usted seguirá sintiéndose frío. Por eso elegimos los calentadores de ondas infrarrojas de corto alcance. En lugar de tratar de combatir el viento calentando el aire, estos dispositivos de 1500W funcionan como el sol: envían calor directamente a su piel, ropa y muebles. Siente el calor al instante, sin importar desde dónde venga la brisa. ¡Ya no hay necesidad de esperar! Una de las ventajas más grandes es que no hay tiempo de “calentamiento”. No tiene que esperar veinte minutos a que el tanque de aceite se caliente. Basta con encenderlo, y en segundos estará cómodo. Es muy rápido. Los instalamos en el techo por una razón: al ajustar el ángulo del emisor, creamos un “cono” de calor que afecta directamente sus hombros y cabeza. Se siente natural. Además, utilizamos reflectores resistentes para dirigir ese calor hacia usted, en lugar de dejar que se infiltre en las vigas de madera. Nadie quiere un techo deformado o un riesgo de incendio. Algunas cosas a tener en cuenta antes de instalarlos: Primero, estos dispositivos consumen mucha energía. No puede conectar una docena de ellos a una toma eléctrica barata, de lo contrario, su interruptor se apagará cada cinco minutos. Asegúrese de que su sistema eléctrico pueda manejar una carga continua de 1500W. También recuerde que las ondas infrarrojas requieren una línea de visión clara. Si se aleja del calentador, volverá a sentir frío rápidamente. Por eso, debe pensar bien dónde se sentarán las personas. Planifique primero las sillas y mesas, y luego coloque los calentadores justo encima de ellas. Esa es la única forma de asegurarse de que nadie quede en un lugar frío.