
Controlar la temperatura adecuadamente: Recalentamiento de vidrios curvos para ventanas de trenes
Si alguna vez ha trabajado con ventanas curvas para trenes, sabe cuán difícil es lograrlo. Es necesario que la temperatura sea precisa: lo suficiente como para eliminar las tensiones internas del vidrio, pero no tanto como para dañarlo o deformarlo. Se trata de un equilibrio delicado.
Nosotros solucionamos esto de dos maneras: podemos venderle las lámparas individuales, o bien podemos entregarle todo el kit completo, incluyendo nuestros módulos de calentamiento por infrarrojos.
¿Por qué optamos por módulos?
Seamos honestos: conectar docenas de lámparas individuales en el lugar de trabajo es una pesadilla. Hay que lidiar con problemas de alineación, con cables complicados, y además hay que asegurarse de que ningún conector suelto arruine todo el proceso.
Por eso decidimos eliminar ese problema y trasladarlo a nuestra fábrica. En lugar de enviarle un conjunto de piezas sueltas, le enviamos un módulo listo para usar. Se trata de un conjunto de lámparas ya calibradas, instaladas en un chasis curvo que se adapta al radio del vidrio. Solo tiene que instalarlo; no hay necesidad de realizar ningún tipo de montaje ni de hacer cálculos complicados.
El aspecto técnico
Utilizamos luz infrarroja de onda corta, ya que permite llegar profundamente dentro del vidrio. También utilizamos lámparas de cuarzo de alta potencia para elevar rápidamente la temperatura, lo cual es ideal para acelerar el proceso.
Pero aquí está el problema: tanta densidad de calor significa que hay que ser cuidadoso con el enfriamiento. Si los sistemas de enfriamiento no son adecuados, el marco se calentará demasiado y las lámparas se quemarán antes de tiempo.
También integramos los circuitos eléctricos y los cables directamente en el módulo. Esto evita que tenga que preocuparse por el grosor de los cables o por las caídas de tensión a lo largo de 3 metros. Ya hemos hecho todo ese trabajo por usted.
Ahorro de tiempo y esfuerzo
La verdadera ventaja aquí es el ahorro de tiempo y esfuerzo. En lugar de instalar veinte lámparas diferentes y conectar cada una manualmente, solo tiene que instalar el módulo y conectarlo a la fuente de alimentación principal. Es mucho más rápido.
Además, sus gabinetes eléctricos serán más pequeños, y no tendrá que preocuparse de que un técnico cometa errores durante una reparación nocturna. Y si alguna lámpara falla, no tendrá que pasar horas arreglándola. Simplemente reemplaza el módulo y todo vuelve a funcionar.