
Mantener seguros y secos los calentadores infrarrojos en el baño
Poner calentadores infrarrojos en el baño parece una buena idea… hasta que recordamos que los baños son, en esencia, salas de vapor. Con el chorro de agua del ducha y la densa niebla que se forma, hay agua por todas partes. Y como todos sabemos, el agua y la electricidad son una combinación peligrosa.
Si queremos evitar cortocircuitos, debemos prestar atención a dos cosas: el revestimiento del dispositivo y las conexiones eléctricas.
Evitar que entre agua
El agua siempre encuentra la manera de entrar. No solo fluye hacia adentro, sino que también “sube” a través de pequeñas grietas, gracias a lo que se conoce como acción capilar. Para evitar esto, no basta con poner cinta adhesiva sobre las grietas; es necesario utilizar juntas de silicona resistentes y carcasas diseñadas para zonas húmedas.
Pero aquí está el truco: los materiales deben ser resistentes al calor. Si utilizamos plástico barato, este se agrietará después de unas pocas semanas de uso. Una vez que haya una pequeña grieta, eso significa que ya tenemos un conducto por donde puede entrar humedad dentro de los cables. Por eso, preferimos utilizar polímeros resistentes al calor, que mantienen su consistencia sin importar cuántas veces se encienda o apague el aparato.
La zona de riesgo: las conexiones eléctricas
El lugar donde los cables se conectan con la lámpara suele ser el punto más débil. Para mantener todo seguro, utilizamos aislantes cerámicos en esa área. Esto crea una barrera física entre la corriente eléctrica y el marco metálico. Incluso cuando el aire está tan denso de vapor que apenas se puede ver la mano, esa barrera sigue funcionando bien.
Y, aunque la construcción sea impecable, aún se necesita una medida de seguridad adicional. Siempre conecte estos dispositivos a un sistema con dispositivo de protección contra corrientes residuales. De esta manera, si algo sale mal, el dispositivo cortará la electricidad en fracciones de segundo. Eso marca la diferencia entre un simple corte de energía y un desastre.
El equilibrio difícil
Aquí está la parte complicada: se quiere un sello hermético para evitar que entre agua, pero si se sella demasiado bien, los componentes electrónicos no podrán funcionar adecuadamente. Para resolver esto, generalmente se coloca la fuente de alimentación lejos de la zona húmeda. Se deja la parte eléctrica en un lugar seco, y solo se coloca la lámpara en la zona húmeda. Es una forma mucho más simple de mantener los componentes de alta tensión alejados del vapor.